Joakim Allgullander es uno de los artistas contemporáneos más famosos de Suecia, con un arte que despierta emociones y curiosidad. Su capacidad para capturar la naturaleza humana se refleja en sus obras. Allgullander vivió y trabajó en Londres, pero reside en Italia desde 2019.
“El arte no sólo es interesante y comprensible intelectualmente, sino que también despierta curiosidad, quizá no un anhelo directo, sino al menos un deseo de alcanzar el mundo en la imagen, de ser capturado sin concesiones por la propia imaginación”.
Joakim Allgulander trabaja de forma multidisciplinar con pintura, diseño gráfico, instalaciones y escultura. Nació en Estocolmo en 1965. Estudió en el instituto Öland Folk y posteriormente en Konstfack de Estocolmo. El arte de Allgulander se caracteriza a menudo por un realismo cotidiano que se manifiesta a través de un estilo fotográfico. Los sueños utópicos, la naturaleza y el romanticismo fatal son temas recurrentes en su obra. La paleta de colores suele ser minimalista y de buen gusto: los tonos sepia son su sello distintivo. Su obra se caracteriza por una base conceptual combinada con la destreza artesanal y el amor por el proceso práctico. La obra de Allgulander posee un contenido existencial y un juego dinámico de contrastes. Desde lo natural y lo artificial, lo nuevo y lo antiguo, hasta opuestos más arquetípicos como la luz y la oscuridad, la vida y la muerte. Si bien los motivos suelen ser momentos fugaces de nuestro entorno inmediato, presentados como una declaración de hechos, hay un cierto humor subyacente. Sus obras están representadas en todo el mundo en decoraciones públicas y colecciones privadas.